Sunday, December 31, 2006




De vejez y otras historias



"Que anda solo y esperando
Tiene la tristeza larga

De tanto venir andando

Yo lo miro desde lejos
Pero somos tan distintos

Es que crecio con el siglo
Con tranvia y vino tinto"


Se despidió de la familia y un día partió.Desde hace tiempo ya lo tenia planeado: tomaría las últimas cosas que le quedaban para llevárselas y no volver. No se si tenía mucho o poco o quizás nada, e
l dinero no importaba, en realidad nunca importó, recibía lo poco que le daban para comprarse "La Cuarta" y tal vez un poco de ají para el pan y disfrutar el último sabor agradable que recordaría antes de partir.
Su última pelea, recuerdo bien, fue para un año que se decía nuevo, pero para alguien que había vivido ya casi 75 era solo uno mas, predecible como los últimos 10 y sin muchas ganas de hacerlo mas agradable.Ella le gritó que no lo amaba, desde hace mucho que no, que el matrimonio solo fue la posibilidad de verse en otro lugar que no era el que odiaba, de verse como ama y dueña de alguna casa, las que luego serian cinco.No, ya no lo amaba, o nunca lo amó.El ..resignado y sin lágrimas que llorar escuchaba lo que tantas veces pensó y llegó a imaginar, guardando una clara esperanza de que lo que siempre temió cambiara ingenuamente solo con no desearlo .
Una vez lo vi leyendo, después de haber bebido su sagrada taza de té -una de las tantas costumbres que heredó mi madre- después de haber comido unas tostadas -que para mí eran las mas ricas del todo el mundo- esas que una vez él , más joven, más despierto de su sueño , me enseñó a hacer tras haberme obsesionado con ellas. Me dijo que le gustaban las novelas policiales y que hace tiempo había dejado ese hábito de juventud para cuidar a su nieto, el último. Me confesó entre gestos que dejaban entrever un llanto muchas veces llorado en silencio y solo con la mirada, que mi abuela no lo amaba,al contrario de él, que aún la seguía viendo como una musa un poco desgastada con kilos de más, pero capaz de conmover a cualquiera con su pelo sin teñir en años, donde las canas , las más rebeldes se mostraban con soberbia para decir que el tiempo no pasa en vano. Sus ojos verdes, de cristal, con la mirada penetrante, las manos amorosas, y la cintura que alguna vez fue como la mía. El siempre la quiso y con la cabeza gacha obedeció sus caprichos, le buscó algunos más solo para complacerla a cambio de una caricia, solo una ,que le hiciera seguir levantandose en las mañanas y buscarle el sabor preciso a la leche que le subáa a la pieza para despertarla.Le dije que no dejara de leer, que me siguiera hablando de sus libros , porque yo también lo hacía, y buscaba en palabras viejas algun significado crucial para mi vida.
Una mañana , la misma de su última pelea, desperté habiendo soñado como sería su viaje, ese que a todos nos da miedo planear, porque nunca se vuelve, ese que solo él quiere hacer luego de haber gastado su pobre fortuna y esperanzas de cualquier tipo, de haberse gastado su vida entera buscando poca felicidad en pocos lugares con poco y poca gente .
Ya no me hablaba, ya no jugaba conmigo, ya no me miraba ni nos decía a mí y a mi prima que éramos sus palomas, yo la blanca y ella la negra.Solo se dejaba regalonear con lo único que al menos yo podia ofrecerle cada vez que se refugiaba como un niño en las manos y cuidados de mi madre, una agüita de menta, servirle a la hora la cena mientras ve "El Termómetro".

Es triste pensarlo y solo poder escribirle algo mas de veinte lineas, para toda su vida aunque ingrata, intesa o tal vez hermosa, es triste saber que aún no se va pero la resignación que transmite me hace soñar como si lo hubiese hecho hace mucho. Es triste porque su vida no es, ni será,ya fué...ya se fué.





Anaïs Nin



1 Comments:

At 9:11 AM, Anonymous Anonymous said...

wow... gabi... te juro q es lo mejor de lo q tengo recuerdo haber leido tuyo, q bueno ver q todavia te puedes superar cada ves mas. Sigue asi, q porlomenos aca tienes un lector constante q lee todo lo q escribes :)

 

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