Wednesday, March 08, 2006



Calle 52

La 52nd Street de Manhattan fue en los años 40 la Mecca del jazz. Ahí llegaron Charlie Parker y sus secuaces para revolucionar esta música.


Con Charlie Parker de fondo( paréntesis sonoro en Ciudad Psicosis ) me decido a impregnar letras en vez de notas, sutil diferencia: lo que Bird toca en el saxo , yo lo toco con los mismos acordes en el teclado frente a la pantalla.
Muy insipirador nos ha sonado alguna vez el escuchar hablar del jazz,y es por eso que me dirijo todos los martes a las 11 al mismo barrio de Zero, a completar lo que dicho sea de paso es mi momento bohemio. Vivo al son de ese jazz que embriaga locuras. He aqui una muestra de ello:

"Si quieres estar conmigo entonces te invitare a beber una copa nos sentaremos a escuchar ese jazz que emana del ambiente..de la noche..de esa "alameda encendida " que tanto me hace vibrar…con la luna ..sensual entre ambos..las luces de la calle..algunas micros…y el olor a café de la hora…quizás ..si quieres podemos entrar en mi pieza..y hacer el amor,… mientras la música sigue…el jazz sigue…te provoca…me llena de deseo…de esas ansias que se calman solo con la noche …con el encanto natural de las cosas en descanso. Y el jazz sigue…el saxo se detiene…solo suenan los platillos con ese tono sutil..y es que el placer esta en los detalles. Tal como se conoce a la gente…en la forma de los detalles. Las formas se mezclan..armoniosamente..tu forma y la mía….ya dejó de existir el espacio….las estrellas titilan al son de la música …y el jazz sigue…ahora todo es armonía…con ese sonido un tanto brasileño en el canto….es incitante…es alegre…encaja perfectamente, deja libre nuestras almas para abrirnos las puertas de fragancia nocturna"

Dejaré en sus puertas la invitación.

Anaïs Nin