
Hasta que yo termine estas palabras.
Ilusiones encargadas al olvido, borradas con un puñado de sal... (al menos eso intento)
Hojas tiradas alrededor que componen notas ajenas, y una carta prometedora que nos unirá nuevamente en un futuro imaginario, el ideal quizás.
Nace bajo las piedras el retrato de un rostro quejumbroso, con las manos abiertas para pedir la ayuda que no le pueden dar.
Omito con un largo silencio la legalidad de nuestra situación y papeles sin firmar determinan quien es el culpable, si el amor nos hace legítimos de merecerlo y creer que existe .Castigos indiferentes se arrastran a los pies, quizás no valgan, y se oye que la falsa ternura te compra en el momento menos indicado antes de decir que acabó.
Miedos solitarios caminan, uno tras otro ,dejan su huella, para el futuro aprendiz, espero no ser yo, espero haber aprendido a reprobar la lección.
Encontré descosida la costura de la ropa que ocupábamos de niños disfrazados de perros.
Una canción de cuna , acogedora , para matar las penas que embriagan pasiones no correspondidas o simplemente botadas al papelero.
“Amistad erótica”, será la nueva búsqueda...
Anaïs Nin

